Temperatura

 

SERVIR Y DEGUSTAR

 

Cada vino expresa mejor sus aromas y frescura cuando se sirve en el rango correcto.

Tempranillo : 16-18ºC
Garnacha tinta: 14-16ºC
Garnacha blanca: 8-10ºC

Copa

 

SERVIR Y DEGUSTAR

 

Una copa amplia y de cristal fino permite una buena oxigenación y concentración de aromas, realzando los matices del vino.

Oxigenación

 

SERVIR Y DEGUSTAR

 

Abrir el vino o decantarlo antes de servir permite que respire, suavizando taninos en tintos y potenciando aromas complejos.

Orden de Servicio

 

SERVIR Y DEGUSTAR

 

Se recomienda empezar por los vinos más jóvenes y frescos como la Garnacha blanca o tintos jóvenes, y continuar con lo más estructurados como vinos con más crianza.

Cantidad

 

SERVIR Y DEGUSTAR

 

Servir un tercio de la copa ayuda a oxigenar el vino y facilita apreciar los aromas sin sobrecargar el servicio.

Observación

 

SERVIR Y DEGUSTAR

 

Evaluar color y brillo indica juventud, evolución o crianza, y prepara al catador para la experiencia aromática y gustativa.

Fase Olfativa

 

SERVIR Y DEGUSTAR

 

Oler el vino en reposo y después agitar la copa revela desde aromas frutales y florales hasta notas especiadas, tostadas o minerales.

Degustación

 

SERVIR Y DEGUSTAR

 

Se valora la entrada, el cuerpo, la acidez, los taninos (en tintos) y el postgusto, que refleja la persistencia y elegancia del vino.

Maridaje

 

SERVIR Y DEGUSTAR

 

Un maridaje armónico potencia tanto el vino como el plato.

Tempranillo: carnes, embutidos y guisos.
Garnacha tinta: platos mediterráneos, caza menor y quesos.
Garnacha blanca: pescados, arroces y verduras.

Momento y Compañía

 

SERVIR Y DEGUSTAR

 

El vino no solo se bebe: se comparte. El contexto social y emocional realza la experiencia y convierte la degustación en memoria.

Temperatura

 

SERVIR Y DEGUSTAR

 

Cada vino expresa mejor sus aromas y frescura cuando se sirve en el rango correcto.

Tempranillo : 16-18ºC
Garnacha tinta: 14-16ºC
Garnacha blanca: 8-10ºC

Copa

 

SERVIR Y DEGUSTAR

 

Una copa amplia y de cristal fino permite una buena oxigenación y concentración de aromas, realzando los matices del vino.

Oxigenación

 

SERVIR Y DEGUSTAR

 

Abrir el vino o decantarlo antes de servir permite que respire, suavizando taninos en tintos y potenciando aromas complejos.

Orden de Servicio

 

SERVIR Y DEGUSTAR

 

Se recomienda empezar por los vinos más jóvenes y frescos como la Garnacha blanca o tintos jóvenes, y continuar con lo más estructurados como vinos con más crianza.

Cantidad

 

SERVIR Y DEGUSTAR

 

Servir un tercio de la copa ayuda a oxigenar el vino y facilita apreciar los aromas sin sobrecargar el servicio.

Observación

 

SERVIR Y DEGUSTAR

 

Evaluar color y brillo indica juventud, evolución o crianza, y prepara al catador para la experiencia aromática y gustativa.

Fase Olfativa

 

SERVIR Y DEGUSTAR

 

Oler el vino en reposo y después agitar la copa revela desde aromas frutales y florales hasta notas especiadas, tostadas o minerales.

Degustación

 

SERVIR Y DEGUSTAR

 

Se valora la entrada, el cuerpo, la acidez, los taninos (en tintos) y el postgusto, que refleja la persistencia y elegancia del vino.

Maridaje

 

SERVIR Y DEGUSTAR

 

Un maridaje armónico potencia tanto el vino como el plato.

Tempranillo: carnes, embutidos y guisos.
Garnacha tinta: platos mediterráneos, caza menor y quesos.
Garnacha blanca: pescados, arroces y verduras.

Momento y Compañía

 

SERVIR Y DEGUSTAR

 

El vino no solo se bebe: se comparte. El contexto social y emocional realza la experiencia y convierte la degustación en memoria.