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Selección de Familia
De viñedos singulares y barricas de precisión surge un vino único, orgullo de nuestra familia y nuestra tierra.
De nuestra finca de Costalarbol, nace Selección de Familia, un vino que encarna la dedicación y la excelencia de Bodegas Álvarez Alfaro. Cada vendimia es cuidadosamente controlada hasta alcanzar el punto óptimo de maduración, fermentado después a temperatura controlada y un intenso trabajo con los hollejos para lograr una máxima expresión varietal.
El vino permanece 20 meses en barricas nuevas de roble francés de grano extra fino, tras una crianza inicial sobre sus propias lías. Durante este tiempo, se realizan trasiegos trimestrales que refinan su estructura y realzan su complejidad. El resultado es un vino de gran elegancia y con un extraordinario potencial de envejecimiento, que no abandona la bodega hasta su quinto año.
De color rojo picota intenso, apenas muestra signos de evolución. En nariz se abre con notas especiadas de clavo, canela y menta, acompañadas de un fondo balsámico de gran sutileza. En boca es fresco, equilibrado y persistente, con taninos pulidos y recuerdos de frutos rojos y canela. Su final es largo, armónico y lleno de matices.
Selección de Familia es un vino pensado para perdurar en la memoria. Una producción limitada de 3.000 botellas, reservada para quienes buscan la verdadera esencia del Tempranillo riojano.
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Selección de Familia
De viñedos singulares y barricas de precisión surge un vino único, orgullo de nuestra familia y nuestra tierra.
De nuestra finca de Costalarbol, nace Selección de Familia, un vino que encarna la dedicación y la excelencia de Bodegas Álvarez Alfaro. Cada vendimia es cuidadosamente controlada hasta alcanzar el punto óptimo de maduración, fermentado después a temperatura controlada y un intenso trabajo con los hollejos para lograr una máxima expresión varietal.
El vino permanece 20 meses en barricas nuevas de roble francés de grano extra fino, tras una crianza inicial sobre sus propias lías. Durante este tiempo, se realizan trasiegos trimestrales que refinan su estructura y realzan su complejidad. El resultado es un vino de gran elegancia y con un extraordinario potencial de envejecimiento, que no abandona la bodega hasta su quinto año.
De color rojo picota intenso, apenas muestra signos de evolución. En nariz se abre con notas especiadas de clavo, canela y menta, acompañadas de un fondo balsámico de gran sutileza. En boca es fresco, equilibrado y persistente, con taninos pulidos y recuerdos de frutos rojos y canela. Su final es largo, armónico y lleno de matices.
Selección de Familia es un vino pensado para perdurar en la memoria. Una producción limitada de 3.000 botellas, reservada para quienes buscan la verdadera esencia del Tempranillo riojano.

