Antes de oler y probar un vino, el primer contacto es siempre con la vista. En Bodegas Álvarez Alfaro, situadas en Aldeanueva de Ebro, saben que observar el color y la textura de un Rioja Tempranillo, Garnacha tinta o Garnacha blanca puede contar mucho sobre su edad, estilo y calidad.
Al mirar un tinto Tempranillo o Garnacha tinta, un color rojo intenso con tonos violáceos indica juventud y frescura, mientras que los matices teja o granate muestran que el vino ha envejecido y desarrollado complejidad. En los blancos, como la Garnacha blanca, los tonos pálidos y brillantes reflejan frescura, mientras que un dorado más profundo puede indicar crianza o madurez.
Una pregunta frecuente es: ¿por qué inclinar la copa? Al hacerlo sobre un fondo blanco, puedes apreciar mejor el color y la evolución. También es posible ver la densidad del vino (las llamadas “lágrimas” o “piernas”) que dan pistas sobre su cuerpo y alcohol.
Observar antes de beber ayuda a preparar los sentidos para la cata y aumenta el disfrute. Así, cada vino de Álvarez Alfaro cuenta su historia incluso antes del primer sorbo, reflejando la tradición y el cuidado familiar.