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Las Pelayas

Un vino que guarda en cada sorbo la paciencia del tiempo y la fuerza del Tempranillo riojano.

Desde el corazón de Rioja, Las Pelayas representa la esencia más pura de nuestra tierra. Elaborado exclusivamente con Tempranillo de nuestros viñedos, este vino nace de una cuidada selección de parcelas y un meticuloso trabajo en bodega que honra la tradición de generaciones.

Tras una primera crianza sobre lías en depósito durante seis meses, el vino madura pacientemente durante 18 meses en barricas de roble francés, con trasiegos semestrales que aportan equilibrio y complejidad. Este proceso artesanal, fruto de la experiencia y el respeto por el tiempo, da lugar a un vino de gran carácter y elegancia.

A la vista, presenta un rojo intenso con destellos violáceos. En nariz se muestra complejo y refinado, con aromas a fruta negra madura, notas especiadas y balsámicas, y delicados recuerdos lácteos fruto de su crianza en madera. En boca es redondo y equilibrado, con una acidez media-alta perfectamente integrada, taninos finos y elegantes, y una textura untuosa y persistente que envuelve el paladar.

Las Pelayas es un monovarietal que refleja la profundidad del Tempranillo riojano, un vino con alma, nacido para perdurar y emocionar en cada copa.

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Las Pelayas

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Tras una primera crianza sobre lías en depósito durante seis meses, el vino madura pacientemente durante 18 meses en barricas de roble francés, con trasiegos semestrales que aportan equilibrio y complejidad. Este proceso artesanal, fruto de la experiencia y el respeto por el tiempo, da lugar a un vino de gran carácter y elegancia.

A la vista, presenta un rojo intenso con destellos violáceos. En nariz se muestra complejo y refinado, con aromas a fruta negra madura, notas especiadas y balsámicas, y delicados recuerdos lácteos fruto de su crianza en madera. En boca es redondo y equilibrado, con una acidez media-alta perfectamente integrada, taninos finos y elegantes, y una textura untuosa y persistente que envuelve el paladar.

Las Pelayas es un monovarietal que refleja la profundidad del Tempranillo riojano, un vino con alma, nacido para perdurar y emocionar en cada copa.